Los mercados al final terminaron a la alza después de un inicio caótico ante la incertidumbre de las elecciones en Grecia. Pero al final los inversionistas se entusiasmaron ante las palabras del director del banco central europeo.
Durante la semana los griegos estaban sacando su dinero del país a un ritmo de 800 millones de euros diarios, ya que se perfila como ganador Syriza el partido de izquierda que no respetara el pacto de rescate de la eurozona y por lo tanto ven una inminente salida del euro.
Hoy el director del banco central europeo sale a la palestra reafirmando que apoyara a los bancos de la zona euro con más créditos, reducciones de la tasa de interés y extendiendo los plazos de pago, lo que es más, tienen preparado más dinero para dar liquidez a los bancos de la zona.
Que curioso, este domingo es crucial para la economía mundial con las elecciones de un país que jamás imaginaríamos fuera a afectar al mundo, Grecia. El problema es que los EE.UU. exportan mucho de su producción a europa por lo que una europa debilitada deriva en reducción de ventas en las empresas americanas.
Pero aunque Grecia se separe del euro –cosa que ahora vemos como una bendición para el mundo- los demás países de la zona continuaran con el crecimiento sostenido a costa de un gran esfuerzo.

